Los medios de comunicaciones locales han hecho fiesta con la proyección fuera de concurso de “Manos de Piedra”. No hay panameño que no se haya enterado de la felicidad chispeante de “El Cholo” en el yate de Harvey Weinstein bailando salsa junto con el venezolano Edgar Ramírez y la cubana Ana de Armas, quienes también han ofrecido su propia cuota de morbo con su coquetería inesperada.

Por lo que ven, mucho se ha hablado de “Manos de Piedra”, pero poco de la película en sí. Es como si lo importante fuera el espectáculo alrededor de ella (sin quitarle méritos a Durán, que es una nota de color dentro de los grises códigos que conducta que exige Cannes a sus invitados) y no el que está dentro de la pantalla.

Así que me di la tarea de revisar las primeras reseñas que se han publicado de la película, las cuales dan a entender que estamos ante una filme rutinario dentro del género de boxeo, aunque con ciertos tintes políticos antinorteamericanos que ensalzan la figura de Roberto Durán como lo que es: uno de los símbolos más importantes de la idiosincracia y la soberanía panameña.

* “Una buena fiesta de De Niro, una película de boxeo rutinaria (…) Los resultados no son tan fabulosos como sus elementos prometían” – Steve Pond (The Wrap).

*”Si hubiera un ring virtual en el que combatiera las películas de boxeo, y Hands of Stone y Creed se enfrentaran la una a la otra como pesos medios, Creed probablemente ganaría por puntos… pero no por un gran margen” – Leslie Felperin (The Hollywood Reporter)

*”Hands of Stone (…) cumple con su trabajo, pero es difícil no tener la sensación de estar viendo una película de boxeo tópica y bastante genérica. Es totalmente competente, pero hace que la historia de Durán parezca un poco ‘¿y qué?'”. – Owen Gleiberman (Variety).