La guionista y docente española jugó un rol protagónico en el Festival Ícaro Panamá 2016, donde hizo de jurado seleccionador e impartió el Laboratorio de Guión Cinematográfico

Al revisar el perfil de Yolanda Barrasa en IMDB, solo aparece acreditada en el rol de directora, guionista y productora de la mini serie “Diario del Apocalipsis”.

Pero lo cierto es que su aporte es mayor del que indica la mentada base de datos más grande y completa del cine, solo que desde una posición invisible: la consultoría de guión.

“No te puedo decir el nombre de la película”, me cortó tajantemente Barrasa cuando le inquirí sobre el filme español que asesoró primeramente y que la llevó a especializarse en este oficio por el fenómeno del boca a boca entre productoras, hasta tal punto de revisar más de un centenar de guiones internacionales entre el 2014 y 2016.

“Para ser consultor de guión tienes que tener claro tu papel dentro de la historia y también el hecho de que tienes que dejar a un lado el ego”, explica. “Para mi la recompensa no está en el crédito, sino en la oportunidad de ayudar a contar como es debido la historia de otro autor”.

Tampoco es que a Barrasa le haga falta el reconocimiento público, ya que lo ha conseguido en su rol de docente. En el 2013, por ejemplo, creó la Maestría de Guión de la Escuela Internacional de Cine y TV de Cube (EICTV), en un momento de penurias económicas de la mítica institución.

Asimismo, se ha especializado en estructuras dramáticas, dramaturgia del cortometraje y nuevas narrativas, sapiencia que la ha llevada a impartir cursos y talleres de guión en todo el mundo. Esta entrevista, justamente, se realizó en el marco del Festival Ícaro Panamá 2016, muestra en la cual participó en el rol de jurado seleccionador y docente del Laboratorio de Guión Cinematográfico:

¿A QUÉ SE DEBE EL ÉXITO DEL CINE LATINOAMERICANO RECIENTE?

En Latinoamericana se está haciendo el mejor cine del mundo, como atestigua que hayan ganado los más importantes festivales internacionales de cine. Esto se da, a mi criterio, porque este cine se está realizando por una necesidad real de contar la historia y no de una postura. Esto, junto con las realidades tan fuerte que se viven en la región y el atenuante del bajo presupuesto, han obligado a los autores a agudizar el ingenio y bordear los límites tradicionales de la dramaturgia cinematográfica.

COMO GUIONISTA, ¿PODRÍAS MENCIONARME LAS PELÍCULAS MÁS INNOVADORA QUE HAYAS VISTO Y EXPLICAR EN QUÉ CONSISTE SU NOVEDAD?

Destaco cuatro películas. Primero, “La ciénaga” y “La niña santa” de Lucrecia Martel, ya que instala una narrativa más observacional y una deconstrucción clásica de la arquitectura aristotélica. Además, para Martel el sonido es una factor importantísimo, inclusive sobre la fotografía, convirtiéndose en un personaje más de la historia.

“La teta asustada”, por su parte, marca un hito al nivel del trabajo de los personajes femeninos y su construcción. Y por último, está “Violeta se fue a los cielos”, que con su estructura fragmentada marca un antes y después a nivel dramático en este tipo de cinematografía.

ES CONOCIDA LA POSTURA DE GUILLERMO ARRIAGA DE REVINDICAR EL GUIÓN A LA ALTURA DE LA LITERATURA. ¿EN QUÉ POSICIÓN COLOCAS ESTE OFICIO?

Yo no creo que el guión sea literatura. Yo creo que es una herramienta de trabajo que nace con el objetivo de ser interpretado por distintos departamentos para convertirse en películas. Sé que muchas personas han querido revindicar el guión, por este no cobra ningún sentido último si no se convierte en película. Esto tampoco quiere decir que no se deban publicar y leer guiones.

ESTA SEMANA EJERCISTE DE JURADO SELECCIONADOR DEL FESTIVAL ÍCARO PANAMÁ 2016. ¿QUÉ OPINIÓN TE MERECE EL CINE PANAMEÑO QUE PUDISTE EVALUAR?

He descubierto que hay un cine y unos cineastas emergentes que quieren contar la realidad de un país. Es un cine que todavía está en construcción, pero estos nuevos autores están empezando a atestiguar la identidad del panameño y la necesidad dramática de contar quienes son y de dónde vienen.

ADEMÁS DE JURADO SELECCIONADOR, TAMBIÉN IMPARTISTE UN LABORATORIO DE GUIÓN. ¿QUÉ SE NECESITA PARA CONTINUAR LA FORMACIÓN DE MÁS Y MEJORES GUIONISTAS EN EL PAÍS?

Hay una aspectos importante que es la educación del público. Si tu no formas al público desde temprana edad y les haces ver el valor de un guionista, un director de fotografía o un director de arte, difícilmente luego vas saber que estos roles existen dentro del cine más allá del elenco de actores y el director. Pero tampoco hay que obviar que la escritura es un ejercicio muy vocacional.

¿QUÉ INQUIETUDES TE HAN LLEVADO A EXPLORAR LOS NUEVOS MEDIOS Y FORMATOS COMO GUIONISTA?

A mi me inquieta que se piense que las nuevas narrativas son un subgénero, cuando nos encontramos con un cambio trascendental que responde a un nuevo tipo de espectadores de los cuales no podemos olvidarnos.

También me preocupa la conexión con el público. Yo siempre me he interesado por la deconstrucción dramática y las estructuras fragmentadas, pero es cierto que estas son narrativas tan intelectuales que te distancia del público. En cambio, cuando he escrito algo más sencillo, el público responde mejor.

Es esa reflexión de la conexión con el espectador lo que me ha llevado a investigar el transmedia, las web series, los documentales interactivos y los videojuegos, porque este es el lenguaje de los más jóvenes, los cuales todavía no han encontrado un cine que los represente en su plenitud.

Lo cierto es que hay que entender que el cine está sufriendo un proceso de cambio importante que ha puesto en jaque a los guionistas, lo cual no es necesariamente malo.