Aprovechando el primer Día de las Brujas de Material Extra, trabajé en este listado de las ocho mejores películas de terror del siglo XXI.

Dos aclaratorias antes de entrar en en materia. Primero, que estamos ante un ranking personal, que no tiene nada dogmático. Con esta publicación lo que pretendo es generar una discusión alrededor del género para recomendar y, a su vez, recibir sugerencias, así que no duden de dejarlas en la sección de comentarios.

Segundo, ampliar nuestra concepción del terror en el cine. Mal acostumbrados por Hollywood, esperamos golpes de efecto, mucha sangre y criaturas fantásticas. Pero si algo tiene en común las ocho películas que les voy a presentar a continuación es que develan que el verdadero terror reside en nuestra propia e imperfecta condición de seres humanos.

The Conjuring I & II (2013 y 2016), la épica de James Wan

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James Wan ha revitalizado el género de terror este siglo XXI, primero en su faceta más gore con la saga “Saw”, luego en la renovación de la fórmula clásica casas embrujadas en “Insidious I & II” y finalmente su aumento en la apuesta con “The Conjuring I & II”.

Con “El Conjuro: El Caso de Enfield”, el australiano consigue que el género se acerque a una escala épica, tanto en recursos como en espectáculo. Para ello auna héroes cotidianos -Patrick Wilson es para Wan lo que James Stewart era para Alfredh Hitchcok: el rostro de la decencia -, maestría técnica y un conocimiento prodigioso de los mecanismos detrás del miedo.

It Follows (2015), el heredero de John Carpenter

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Con “It Follows”, David Robert Mitchell se ha colaco en una posición privilegiada para ser considerado el heredero natural de John Carpenter, maestro que definiera por su propia cuenta el género en la década de los 70 y 80 con películas como “Halloween” y “La Cosa”. Mitchell hace lo propio con una de las analogía más aterradoras que jamás se ha visto en la pantalla gigante sobre las enfermedades veneras: una serie de espíritus que se prenden a ti a través del coito.

Let the Right On Me (2008), el vampirismo del amor

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En el 2008, en plena efervecencia de romances vampirescos y adolescentes, Tomas Alfredson nos entregó una trágica y melancólica historia de amor entre dos adolescentes como nunca habíamos visto hasta entonces, con el añadido de heredarnos una prodigiosa escena final que entra por su hermosa brutalidad en nuestra memoria.

Es tan bueno el filme, que ni siquiera Hollywood con su empeño revisionista pudo comprometer su calidad con una más que estimable adaptación -el “Let Me In” a cargo de Matt Reeves, el cual fácilmente podría entrar en otro TOP: el de los pocos remakes que realmente valen la pena-. Aunque más allá de la veta romántica, el filme de Alfredson trasciende como uno de las reflexiones más poderosas contra el bullying escolar.

The Witch (2015), el terror de la granja

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Si Ingmar Bergman hubiera dirigido una película de terror, “La Bruja” sería lo más cercano a semejante elucubración. Aunque la prensa especializada alabó el rigor histórico de Robert Eggers -otrora director artístico de múltiples cortometrajes, largometrajes y series de TV-, este es un detalle ínfimo comparado con las pulsiones turbadoras que dispara el novel director en sus personajes, que con un puesta en escena clásica, un timing del plano y contraplano clarividente y simbólogía inquietante, los coloca más cerca de la salvajidad animal que de la superioridad que supuestamente conquistamos con la evolución de la especie.

Goodnight Mommy (2014), ¿dónde está mi mamá?

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¿Qué pasaría si empiezas a dudar que esa persona que te procura cuidados todos los días realmente no es tu madre? Bajo esta inquietante premisa se desarrolla “Goodnight Mommy”, de las austriacas Severin Fiala y Veronika Franz, quienes apadrianadas por Ulrich Seidl entregan una cruda reflexión sobre la paranoia y el duelo familiar.

Ouija: Origin of Evil (2016), la consagración de Mike Flanagan

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Mike Flanagan es el único de los exponentes actuales que ha osado a discutirle el reinado del terror a James Wan con propuestas tan estimables como “Oculus”, “Somnia” y la más reciente “Ouija: El origen del mal”, la cual podemos disfrutar actualmente en la cartelera panameña.

Esta última entrega inspirada en el tablero de Hasbro es la más satisfactoria hasta el momento del director norteamericano. Y aunque “Ouija: El origen del mal” bebe de “Insidious”, por la manera en la que abordan la complejidad psicológica de la familia Zander, y de “El Conjuro”, por su revestimiento de época, Flanagan se impone en el juego de referencias con su puesta de cámara naturalista y un humor desvergonzado que juega constantemente con las expectativas del espectador.

The Babadook (2014), el libro de las pesadillas

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Cuando William Friedkin, director de “El exorcista”, afirma que “El Babadook” es la película más aterradora que ha visto jamás, podemos estar seguro que estamos ante una obra superlativa. El filme dirigido por Jennifer Kent, primero actriz y ahora una de las autoras más prometedoras tras convertir su cortometraje en la película que más se ha acercado nunca al terreno de las pesadillas -con permiso de David Lynch, explora los miedos de una familia asolada por el duelo a través de un libro que deja a la Ouija, las muñecas poseías o cualquier otra utilería maldita en un juego de niños.

Funny Games US (2006), terror fuera de plano

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La filmografía reciente de Michael Haneke da para entrar completa a este listado, pero si “Funny Games” se impone sobre las demás es por su perturbador uso de la violencia fuera de plano, así como el contrastado talento del autor austriaco de crear atmósferas siniestras, capaces de embargarte con una extraña sensación que permea entre la admiración absoluta y la intranquilidad del espíritu.