Escrito por: Carlos Silva Benítez

Mira: “La La Land” va a dar mucho de qué hablar durante las próximas semanas, así que pensando en ti, “hater de los musicales”, hemos preparado en Material Extra una guía para que le des una segunda oportunidad a este género tan vilipendiado. Recuerda que “si no puedes con el enemigo, únetele”.

Con eso en mente, creemos que con cualquiera de estas películas te va a ir bien…

10. Monty Python’s The Meaning of Life (1983)

El equivalente fílmico al White Album de The Beatles por su disparidad, los Pythons abordan la vida, desde su origen hasta el fin, yendo directo a la yugular de todo lo que socialmente consideramos respetable y de buen gusto. Profana, ácida y tontorrona en dosis iguales.

Escena clave para convencerte: “Every Sperm is Sacred”.

9. Labyrinth (1986)

Tiene canciones de David Bowie, quien hace de villano y viste un leotardo marca-paquete. Calla y ve a verla ahora.

Escena clave para convencerte: “Within you” (la escena con las escaleras tipo M. C. Escher)

8. Hedwig and the Angry Inch (2001)

Relato de amor no apto para intolerantes, que abusa un poco del más es más. Aun así, si te animas a ver más allá del plumaje y de la infame pulgada del título, comprenderás el sufrimiento de quienes viven al otro lado de las barreras que imponemos muchas veces sin darnos cuenta.

Escena clave para convencerte: “Origin of Love”.

7. Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street (2007)

Sé que tiene sus detractores y entiendo que la mezcla de terror gore con música tipo Broadway no es para todos los paladares. Pero la música de Stephen Sondheim, en manos de un Tim Burton sin ataduras, pone los pelos de punta. La película es una receta diabólicamente singular.

Escena clave para convencerte: “My friends”.

6. Pink Floyd: The Wall (1982)

Música y animación van muy de la mano, como Disney ha sabido aprovechar. Pero no esperes nada cercano a esa fórmula en este relato de alienación y autodestrucción. Buena suerte con las pesadillas.

Escena clave para convencerte: Cuál otra… “Another Brick in the Wall”.

5. Dancer in the Dark (2000)

Desde su estreno, la sinergia trágica de Lars von Trier y Björk ha dejado petrificados de dolor y en shock a todos los públicos que han visto esta joya. Y creías que todos los musicales eran cursis, nojoda.

Escena clave para convencerte (spoiler): “New World”.

4. The Muppet Movie (1979)

No puedes odiar a los Muppets. Repito. No los puedes odiar. Puede que no te emocionen, pero no los puedes odiar porque eres un ser humano. Por ende, no puedes odiar esta película. Además, puedes apreciar una época en la que personajes infantiles decían cosas que hoy estarían censuradísimas.

Escena clave para convencerte: “I Hope That Something Better Comes Along”.

3. Grease (1978)

Es estupenda, así que relaja esas cejas y deja el odio. Dale una oportunidad. Es mucho más divertida de lo que crees. En serio.

Escena clave para convencerte: “You’re the one that I want”.

2. South Park: Bigger, Longer & Uncut (1999)

South Park agarró al género musical por las pelotas para, simultáneamente, rendirle pleitesía y reírse de él. Trey Parker y Matt Stone son capaces de sacar un chiste de todo, pero a la hora de componer canciones se lo toman muy en serio.

Escena clave para convencerte: “Up There”.

1. The Blues Brothers (1980)

Comedia disparatada que usa el blues de Chicago para expresar las ilusiones y chascos de la clase media trabajadora, dirigida por John Landis con absoluta devoción y respeto al legado musical de estrellas de la talla de James Brown, Cab Calloway, Aretha Franklin y Ray Charles, entre muchos otros que, junto a los hermanos Jake y Elwood Blues, nos regalan secuencias musicales de infarto.

¿Elegir una? Imposible.

Escenas claves para convencerte: Think, el grito alarido de liberación femenina, y Everybody needs somebody to love.