LO MEJOR: Su recordatorio, evidente pero necesario, de la importancia cultural de los pueblos indígenas, tanto en Panamá como en el resto de Latinoamérica.

LO PEOR: Su inicio confuso no nos permite entender la travesía en la que nos hemos embarcado hasta el ecuador de su metraje.

Escrito por:
Luis Lorenzo Trujillo
(@LuisAndreLT)

Enrique Pérez Him, director de películas como “Pura Mula”, “Caos en la ciudad” y “Kenke”, fue al Distrito de Guararé, en la provincia de Los Santos, para explorar el origen del grito y la saloma.

Esa era la idea original del proyecto con el que aplicó en Documental Panamá, hasta que se topó con Pastor Durán, un profesor y trabajador social que profesa un gran respeto por los pueblos originarios, en particular por el de la comarca Ngäbe Buglé, lo que causó que le diera un volantazo a su historia y se embarcara en una travesía a lo más profundo de nuestros orígenes.

Travesía en la que nos embarcamos nosotros también, a través de la figura Durán, que regresa a la comarca para encontrarse con viejos amigos, estudiantes y conocidos, lo que lleva a reflexionar sobre nuestra identidad, por que los abuelos a los que se refiere el rotulo de este documental es a los primeros pobladores de este continente.

“Yo considero que los indígenas son los abuelos de Panamá, porque son los habitantes originarios de estos suelos y los que nos dieron esta cultura, estos rasgos étnicos, que nos hacen panameños”, argumenta el protagonista.

También dice, para cerrar el documental, que cuando nos damos cuenta que tenemos sangre indígena, nos vamos solidarizando con ellos también. “Es lo que me ha pasado a mí”, confiesa Durán.

Este es justamente el valor de “Abuelos: Un viaje a la raíz”, porque a pesar de que nos dice lo obvio, lo ya sabido, resulta más necesario que nunca recordar nuestra procedencia, porque mientras más nos alejamos de ella, más nos traicionamos como panameños, por mucho que los expertos argumenten que la cultural moderna se sostiene desde la hibridez.

El documental de Pérez Him no es perfecto. Encuentro en el una edición confusa, en especial en su primera parte, que no deja lo suficientemente claro el viaje y las motivaciones en el que nos estamos enfrascando hasta llegar al ecuador de su metraje. Pero en el momento en el momento en el que se despeja, no puedo culparlo por cambiar el curso original de su historia e irse por esta.

Dicen que todos los caminos llevan a Roma, pero en el caso de “Abuelos: Un viaje a la raíz”, los senderos nos llevan hasta nuestra semilla original. Ya depende de nosotros lo que hagamos con ella.