Marlén Viñayo documenta el montaje de la obra “Si vos no hubieras nacido”, interpretada por cinco vendedoras ambulantes a partir de sus propias vidas, marcadas por la violencia machista y la maternidad

Escrito por:
Luis Lorenzo Trujillo
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En El Salvador, la palabra cachada hace referencia a una oportunidad única, de esas que se te presentan una vez en la vida y que no se pueden desaprovechar. A Chileno, Magda, Magaly, Rut y Wendy, integrantes de la compañía de teatro del mismo nombre, fue justo lo que les sucedió.

Todas ellas son vendedoras ambulantes en San Salvador, pero también se convierten en actrices cuando son reclutadas por Egly Larreynaga. La actriz, directora y pedagoga de teatro quiere hacer con ellas el montaje de la obra “Si vos no hubieras nacido”, compuesta por varios monólogos inspirados en las experiencias personales de ellas, marcadas por la violencia machista y la maternidad.

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A diferencia de Panamá, donde el teatro tiene un fin comercial que se sostiene en gran parte por la tropicalización de musicales clásicos de Broadway, comedias infantiles inspirados en cuentos populares o comedias para adultos con una alta carga sexual, en El Salvador las artes escénicas son en exclusiva de corte social y popular.

Teresita Mans, fundadoda del colectivo panameño Teatro en todas partes, me explicó a propósito de la discusión que tuvimos de esta película que en el país vecino el teatro también se utiliza con fines terapéuticos. La idea es que el arte dramático ayude a sanar las heridas que ha causado en este país la guerra civil, la violencia doméstica y las maras.

Es este proceso de sanación, doloroso pero en últimas instancias luminoso, el que vemos en “Cachada”, película dirigida por Marlen Viñayo, española residente en el país centroamericano desde el 2013, que ha producido alguno de los documentales más sugerentes que hemos visto en la región en los últimos años, como es el caso también de “Imperdonable”.

LOS CÍRCULOS DE LA VIOLENCIA


“Cachada” inicia con unas imágenes caóticas del mercado público de San Salvador, donde se ve el trasiego de buses, transeúntes y vendedoras ambulantes. Poco a poco, empezamos a reconocer los rostros de Chileno, Magda, Magaly, Ruth y Wendy, que al final de su jornada laboral se encuentran para ensayar por primera vez.

Un ensayo poco ortodoxo, ya que Larreyaga les pide que se pongan de pie, escarben en su pasado y actúen algunos pasajes de su vida. La primera que se levanta frente al grupo es Magaly, que recuerda cómo conoció al padre de su hijo en la compañía de baile de su escuela. En ese entonces, ella tenía 14 años y él, que era el instructor de baile, tenía 27 años.

Lo que empieza como la recreación de un escarceo romántico, se torna a partir de las preguntas que le hace Larreyaga en una dura revelación para Magaly y las otras. Su expresión se frunce a medida que recuerda cómo fue manipulada para tener relaciones sexuales sin protección, quedó embarazada y fue golpeada por su pareja, repitiendo el ciclo de violencia doméstica que también experimentó su madre en su momento.

Chileno, Wendy, Madga y Ruth también pasan por este proceso de catarsis, al ser todas ellas víctimas de violencia machista, de violaciones sexuales y de la difícil carga de criar a sus hijos e hijas como madres solteras. Aquí es donde la película de Viñayo nos aprieta el corazón, ya que las confesiones de estas mujeres son acompañadas con escenas cotidianas en sus hogares.

Este recurso, solventado a través del magistral montaje de Fran Barba, no solo tensa el relato sino también potencia el drama. A Wendy la vemos en su casa tratando de calmar a su hijo pequeño con correa en mano. Luego, en medio de un ejercicio teatral, vemos como agarra un chancleta y le da unas nalgadas a Chileno. Cuando termina la dinámica, confiesa a sus compañeras haberse sentido muy mal por haberla golpeado así.

Lo mismo sucede con Chileno, que madruga para levantar y preparar a sus hijos para ir a la escuela. Luego, cuando Egly le pide que actué, se desquita golpeando a un empaque de papel higiénico que se supone es una de sus criaturas. Cuando el ejercicio actoral termina, la mujer hace un aparte y siente durante muchos días una gran soledad y vacío.

Egly se plantea varias veces si es justo con sus alumnas lo que está haciendo con ellas, lo que lleva a reflexiones profundas sobre la maternidad, sin duda, el gran tema de la película. Ellas deciden continuar el proceso dejando claro que están ante la oportunidad de salir adelante a la que alude el título. No solo por ellas, sino por sus hijos con los que de alguna manera tienen que reconciliarse.

¿SERÁ QUE TODAS TENEMOS QUE PASAR POR ESTO?


En uno de los momentos más bonitos del filme, todas hacen un círculo alrededor de Chileno para frotar su cuerpo para sanarla. Más adelante, Rut improvisa una monólogo sobre un programa televisivo de cocina que las hace reír a todas (y a nosotros) a carcajadas. Luego, una se echa en el piso y las demás se acuestan sobre ellas como si fueran de nuevo niñas. Es la sororidad femenina en todo su esplendor.

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La belleza de este documental está en su capacidad de concentrarse en el proceso de recuperación de sus protagonistas. Egly se pregunta, en otro momento, si todas las mujeres tienen que pasar por las miserias que relatan Chileno, Magda, Magaly, Rut y Wendy, durísima línea de diálogo que condensa la travesía de estas y todas las mujeres.

Remover el pasado “puya”, pero es necesario para curar llegan a decir. Al final de la película, luego de un atronador aplauso del público que asistió al estreno de “Si vos no hubieras nacido”, vemos cómo los hijos de todas ellas se suben a la tarima y celebran con sus madres. Esa es la luz al final del túnel, la cachada de todos los que están sobre las tablas en ese momento.

Crítica: "Cachada", ¿será que todas tenemos que pasar por esto?
Lo mejor: a pesar del drama de sus protagonistas, el documental de Marlén Viñayo se las arregla para encontrar la luz en ellas.
Lo peor: cuando se pregunta si todas las mujeres tienen que pasar por la violencia de género, se demuestra lo lejos que estamos enfrentar esta problemática.
5.0Nota Final
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