La tercera temporada de Documental Panamá inicia con “El prospecto”, documental sobre el sueño de Óscar y Edison de firmar por un equipo de las Grandes Ligas durante un campo de entrenamiento en Panamá

Escrito por:
Luis Lorenzo Trujillo
(@LuisAndreLT)

En una escena de “El prospecto”, película dirigida por Carlos Revelo encargada de inaugurar la tercera temporada de Documental Panamá, el padre que aspira que un buscatalentos de las Grandes Ligas se fije en su hijo, compara las pruebas de reclutamiento con una lotería.

Este símil puede resultar simpático, considerando que Carlos Revelo dirigió la temporada anterior de Documental Panamá “La loteria: juega vivo al destino”, documental sobre los vendedores de chance y la zozobra de formar parte del sistema abusivo que implementa la Lotería Nacional de Beneficiencia con ellos.

Pero considerando que ambas producciones poseen los mismos vicios, que es la intrusión de un lenguaje televisión en un producto que se entiende cinematográfico, ese dialogo no hace más que subrayar las taras de su director.

Aunque ese es el menor problema de “El prospecto”, obra que es incapaz de sobreponerse al tedio y falta de interés que se extiende durante sus 15 minutos de metraje. Tedio producto por la falta de un conflicto expuesto adecuadamente en pantalla que agite las vida de Óscar y Edison y, por extensión, la nuestra como espectadores.

En ningún momento, el la película es capaz de generar tensión entre la realidad más apremiante de estos jóvenes peloteros, que son muchas veces la única esperanza de sus familias de alcanzar un futuro mejor, con la hipoteca a su futuro que esto significa en el caso de fracaso, con la búsqueda de ese sueño casi imposible que es llegar a la mejor liga de béisbol del mundo.

No hay que olvidar esa regla básica de toda narrativa, que nos dice que no hay historia sin conflicto. O lo que es lo mismo, no puedes pretender golpear la pelota si no abanicas nunca el bate. Es la tensión entre dos fuerzas opuestas, lo que nos hace vibrar como seres humanos.