Lo que empezó como una promesa, se ha convertido en una plataforma que busca sensibilizarnos sobre los problemas que nos adolecen y ofrecernos mejores soluciones para enfrentarlos

 Escrito por:
Luis Lorenzo Trujillo
(@LuisAndreLT)

“La historia es muy cursi”, me advierte Edgar Soberón Torchia, director del Bannabá – Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos de Panamá, cuando le preguntó qué fue lo que lo motivó a sacar a adelante evento tan particular.

Yo le contesto que no importa y me cuenta que en el 2016 lo invitaron como miembro del jurado de FESTIMO – Festival Internacional de los Derechos Humanos de Sucre, Bolivia. Ahí pudo ver un volumen tan grande de películas sobre esta temática, que en contraste con la pobreza extrema de la capital boliviana y la pureza de un paisaje tan hermoso, rico en colores áridos, ocres y dorados sobre un límpido cielo azul, lo sensibilizaron a un punto tal que no pudo evitar llorar en público.

“El último día del festival llamaron a los miembros del jurados para darnos una placa en agradecimiento por nuestra labor. Yo no me lo esperaba y cuando me tocó hablar, me emocioné tanto que me puse a llorar y le prometí a todos los presentes que al año siguiente organizaría un festival similar en Panamá”.

Edgar no solo cumplió su palabra, también la ha sostenido en el tiempo, al presentar la segunda edición del Bannabá – Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos del 19 al 23 de octubre del presente año:

¿QUÉ SIGNIFICA BANNABÁ?

El nombre del festival corresponde al vocablo indígena Bannabá, que significa <<más allá>>, << lejano>>, <<lejos>>, que los cronistas españoles no supieron transcribir correctamente, pasando el nombre a los anales de la historia como Panamá.

¿CÓMO NACIÓ LA IDEA DE HACER UN FESTIVAL DE CINE DE DERECHOS HUMANOS EN PANAMÁ?

Yo fui en el 2016 a Sucre, capital de Bolivia, como miembro del jurado de FESTIMO – Festival Internacional de los Derechos Humanos. Me impresionó su paisaje y que su naturaleza fuese tan hermosa a pesar de ser tan seca. Es un país de dorados, ocres, piedras y polvo. También me impresionó la pobreza extrema que vi, proveniente sobre todo de las poblaciones indígenas del país.

En el marco de FESTIMO vi un volumen grande de películas y me sorprendió, primero, que hubieran tantas películas que abordan distintas temáticas sobre los derechos humanos. También me llamó mucho la atención la resolución a los problemas que mostraron. Aquí en Panamá recurrimos a cerrar calles, sonar pailas, decir idioteces en las redes sociales y no tomar acción. Estas películas te muestran vías más efectivas, como la denuncia organizada y legal.

¿QUÉ PERTINENCIA TIENE UN FESTIVAL DE CINE DE DERECHOS HUMANOS EN EL CONTEXTO PANAMEÑO?

Acercarnos a los jóvenes para sensibilizarlos sobre los problemas del país a través del cine. No creo que sea la población entera, pero si algo adolece Panamá es la indiferencia que demostramos ante las situaciones que nos afectan. Por eso en el festival decidimos dirigirnos a los jóvenes, porque aunque yo no creo que nadie pierda nunca la capacidad de aprender algo nuevo o de encontrar la luz, para nosotros la prioridad son ellos al ser el futuro del país.

¿QUÉ APORTA EL CINE A LA LUCHA POR LOS DERECHOS HUMANOS?

El cine tiene un gran potencial educativo y de culturización. Mostrar este tipo de cine siempre revela algo. Me recuerda la frase promocional de la película “La lista de Schindler”, que decía: “Quien salva una vida, salva el mundo entero”.

El caso es el mismo cuando iluminas con conocimiento a una persona, aunque solo sea a una persona. Si quiero aclarar que yo no creo que el cine sea un agente de cambio, es tan solo una ventana. Las acciones las toman los seres humanos.

¿CÓMO SE PUEDE EDUCAR LA MIRADA PARA DETECTAR ESAS PROBLEMÁTICAS SOTERRADAS QUE DENUNCIAN LOS DERECHOS HUMANOS?

Es una tarea dura. Empezaría por modificar los planes de estudios y entrenar a los niños desde primer grado a ver otro tipo de cine. También a aprender a deconstruir los discursos audiovisuales que nos invaden.

Yo tuve una experiencia en la Universidad de Panamá como profesor, donde impartía la clase de Apreciación de Cine. Yo les asignaba a mis alumnos que vieran el noticiero de esa noche, para discutirlo al día siguiente. No tardaron mucho en darse cuenta cómo hacen una construcción de la noticia manipulada por los dueños de medios.

Te pongo un ejemplo inexistente: cuando un reportero y su camarógrafo van a una constructora, donde están los obreros en huelga y está ocurriendo una represión policial, el camarógrafo nada más enfoca al obrero que está entrevistando, pero deja fuera de campo al policía que le está pegando al manifestante. Eso es orientar la mirada. Lo importante, entonces, es ampliar nuestra visión.

¿CUÁL ES EL PROBLEMA SOCIAL MÁS TRATADO POR LOS DIRECTORES PARTICIPANTES EN ESTA EDICIÓN?

La tenencia de la tierra, la destrucción del ecosistema y el vejamen a los pueblos originarios, creo que son los centrales. Luego están todos los asuntos de la mujer, salud, género, vejez…

¿CUÁL CONSIDERAS QUE ES EL DERECHO HUMANO QUE MÁS SE VIOLA EN PANAMÁ?

El primero, el derecho a la igualdad de nacimiento. Eso engendra todas las limitantes para que puedas vivir con dignidad. Somos un feudo trasnochado en pleno siglo 21. ¡Y el derecho a la cultura! Pero ésta es sólo mi opinión. Seguramente cada quien, según su experiencia y criterios, señale otros derechos violados.

¿CÓMO HA SIDO PRESENTAR DOS EDICIONES DE UN FESTIVAL COMO ESTE EN UN PAÍS CON UN GUSTO TAN MARCADO POR EL CINE HOLLYWOODENSE?

Aunque hay una audiencia que solo quiere ver cine hecho en Los Ángeles, hay otra gente que quiere ver otro tipo de historias. Te pongo el ejemplo de la actual alcaldesa encargada, Raisa Bandfield, que fue jurado del BannabáFest el año pasado.

A ella le pasó lo mismo que me pasó a mí en Sucre: descubrió otro cine que ver y que la satisficiera, en contraposición de ese cine de superhéroes, pescados que se enamoran y La La Land.

ADEMÁS DE TU SAPIENCIA COMO CRITICO CINEMATOGRÁFICO, GUIONISTA Y REALIZARDOR, ASÍ COMO TU EMPUJE COMO DIRECTOR DEL FESTIVAL, ¿QUÉ MÁS CONSIDERAS QUE LE APORTAS A LA ORGANIZACIÓN DE ESTE FESTIVAL?

Mi espíritu acuariano. Acuario es el signo de la amistad. También es el signo socialista por excelencia. La gente dice que el socialismo ya murió, pero eso no es cierto. El socialismo es lo que viene: una sociedad más justa, que no se parece en nada al socialismo que hasta ahora hemos visto y que todo el mundo rechaza, ¡y que con razón lo hacen!

Una de las jodiendas de toda mi vida es que me acusaran de comunista, cuando nunca he abierto el librito rojo, ni he formado parte de ninguna asociación comunista. Es simplemente mi acuarianismo y lo que está implícito ahí es ese espíritu social preocupado por el otro. Me preocupa el bienestar de la gente, de la sociedad y la estulticia.