En la primera edición de “Encuentros Cercanos”, Material Extra proyectó la película “La estación seca” y un conversatorio posterior con sus involucrados, donde se explicó como la película más honestas del cine panameño casi nunca llega a completarse 

Escrito por:
Luis Lorenzo Trujillo
(@LuisAndreLT)

En Material Extra estamos muy contentos y satisfechos porque el miércoles 5 de diciembre realizamos la primera entrega de “Encuentros cercanos con…”, evento que busca convertirse en un espacio para ver, hablar y reflexionar sobre el cine panameño.

La idea es aprovechar las salas alternativas del país como el Cine Universitario de la Universidad de Panamá, el Teatro Gladys Vidal del Municipio de Panamá, el Micro Cine de Cine Animal o cualquier otro espacio que se pueda acondicionar para la actividad cinematográfica, para darle una vida extra a las películas panameñas una vez salgan de las salas de cine comerciales.

Además, queremos acompañar estas proyecciones con un conversatorio con los involucrados, para así conocer las motivaciones detrás de estos proyectos, anécdotas de rodaje y reflexiones obtenidas sobre el oficio a partir de la realización de las obras en cuestión.

Todo esto porque desde Material Extra pensamos que hacen falta más espacios que nos permitan disfrutar y reflexionar sobre el cine que se está haciendo en Panamá a lo largo del año, más allá de las fechas marcadas en el calendario por los festivales de cine locales.

El evento se realizó en el Cine Universitario - Crédito: José Cho.

También porque se necesitan plantar batalla a los distribuidores y exhibidores locales e internacionales, que cuentan con un abanico de recursos, algunos frontales, otros más alevosos, que invisibilizan sistemáticamente al cine panameño, escudándose siempre en la fulana taquilla.

Nuestro primer “Encuentro cercano con…” fue con la película “La estación seca”, filme dirigido por José Ángel “Chicho” Canto, escrita por Edgar Soberón Torchia, protagonizado por Wladimir Uliantzeff, fotografiada por Jeico Castro Ferrari y montada por Aldo Rey Valderrama, presentes en el conversatorio posterior a la proyección del filme.

Hablamos de una película maldita y truncada que tardó 12 años en estrenarse. A pesar de eso, los espectadores presentes llegaron a la conclusión unánime de que es uno de los mejores y más honestos esfuerzos que se ha hecho en el cine nacional. Esto fue lo que se dijo esa noche…

ENCUENTROS CERCANOS… CON “LA ESTACIÓN SECA”

"Luis Lorenzo Trujillo, fue el moderador del evento" - Crédito: José Cho.

Luis Lorenzo Trujillo (LLT): “Antes de presentar y darle la palabra a los realizadores de “La estación seca”, quiero confesarle la motivación privada y personal por la cual en Material Extra decidimos hacer esta primera edición de “Encuentros Cercanos” con esta película.

Desde Material Extra vengo reseñando hace tres años todo lo que acontece en el cine panameño y en este último año he visto situaciones que me preocupan e inquietan, la más reciente fue el hecho que los jurados del Concurso Nacional Fondo Cine premiarán a las que a mi criterio fueron los directores de las dos peores películas panameñas que se estrenaran este año.

Por eso quería alzar una protesta, silenciosa y simbólica, en contra de esta designación mostrando la que a mi criterio es la mejor película panameña que he visto este año: “La estación seca”. Una vez dicho eso, empiezo preguntándoles…

¿Por qué tardarón 12 años en estrenar “La estación seca”?

Edgar Soberón Torchia y José Ángel "Chicho" Canto - Crédito: José Cho.

José Ángel “Chicho” Canto (CC): Bueno, 12 años porque fuimos encontrando lo que enfrentamos todos en nuestro país cuando hacemos este tipo de cosas: dificultades económicas. También a nivel artístico, Edgar, que es el productor, en una decisión acertada, no quería que ninguno de nosotros, ni Jeico por haber sido el director de fotografía ni yo por ser el director, editáramos la película.

En ese camino de buscar un editor fuimos dando tumbos, trabajando con algunas personas que no entendía el material, hasta que apareció el Caballero de la Noche (se refiere a Aldo Rey Valderrama) y le ofrecimos…

Edgar Soberón Torchia (EST): … No se le ofreció. Aldo vio la película, el corte que hizo el primer editor, el chileno Tomás Anguita, que todo el mundo odiaba ese corte y él dijo: “Yo puedo editar esa película”.

CC: … Hasta que llegó Aldo, empezamos a trabajarla. Igual seguiamos teniendo la limitación económica. La película ganó el Concurso Nacional Fondo Cine en la categoría Posproducción del 2013, por lo cual debió salir antes. Pero igual nuevamente teníamos unas cositas con el corte, hubo un impasse, Aldo se tuvo que ir a Alemania por un año, yo busqué otra persona para hacer ajustes que no funcionaron, Aldo regresó y entre una cosa y otra, se pasaron los años.

LLT: Una de las grandezas de la película, es su naturaleza de película maldita y truncada, porque pienso que si la hubieran estrenado en el 2007, no hubiera sido tan significativa como resulta verla 12 años después, por lo que dice del país. Por eso quiero saber cómo surgió la idea de hacer “La estación seca” y producirla, como dice Edgar sobre el modelo de producción cubano, como un cine de los escombros.

Jeico Castro Ferrari y Aldo Rey Valderrama - Crédito: José Cho.

EST: Porque todos estábamos en una estación seca. Wladimir quería estudiar agronomía, Chicho se había graduado de cine pero no encontraba trabajo, Jeico también y Aldo estaba chiquitito todavía. Entonces yo vi un día en cable una película que se llama “The Origin of Man” y a mi me impactó. Entonces yo los senté a todos y les dije “Miren esto” y a partir de ahí empezamos a trabajar el guión.

Por eso me gusta el comentario que dijo Tania Alvarado en las redes sociales, que dice que le parece la película más honesta que ha visto en Panamá… ¡Es que somos nosotros! Prácticamente no estamos actuando, estamos hablando de nosotros…

Jeico Castro Ferrari (JCF): … Debería haber una resolución del antes y después.

EST: En el guión original Jeico era un personaje, pero el no quería aparecer…

CC: … Y yo no quería actuar, pero me forzaron. Me dijeron que si yo no hacía (el personaje) de Fede, no se hacía la película. Pero no creo que vuelva a actuar y dirigir al mismo tiempo. Eso es muy complicado, se lo dejo a Woody Allen.

LLT: Es evidente que la película tiene trazos autobiográfico de cada uno de los involucrados. La película, entonces, es una confesión y me parece que hay que tener cierta valentía para expresarla en un guión, rodarla y después verla como espectador. ¿Cómo fue ese proceso creativo de dejar algo de cada uno de ustedes en esta película?

Wladimir Uliantzeff y Edgar Soberón Torchia - Crédito: José Cho.

Wladimir Uliantzeff (WU): Definitivamente, las cosas han cambiado mucho desde que se empezó a trabajar la película. Fue todo un reto porque lo necesitábamos en ese momento, porque como dice Edgar estábamos en una estación seca y teníamos que hacer algo. Y ese algo fue “La estación seca”, que de alguna manera nos impulsó individualmente a cada quien y siento que 12 años después sí hemos evolucionado desde las grabaciones.

JCF: Siento que es importante que se sepa que no fueron 12 años corridos trabajando la película. Esta película se guardó en un cajón y se engavetó. Pasó tiempo, crecimos, cogimos responsabilidades, nos olvidamos de la película. Si tu me preguntas a mi hace dos años, para mi “La estación seca” no iba a salir. Era un sueño que tuvimos en el 2006 de tratar de hacer algo. Ahí si le doy mérito a Edgar que no desistió y aquí estamos por él. Esta es una película que no debió haber existido, pero está y después de verla después de muchos años me para los pelos y la siento muy auténtica.

EST: Yo también le daría crédito a Chicho, de que hay cosas que no están en el guión, como los testimonios a cámara. Él nos metió en Parque Lefevre, a un lugar rarísimo, y nos empezó a preguntar muchas cosas. Ahí hay material muy fuerte y yo me puse a llorar. Fue él quien nos azuzó.

Aldo Rey Valderrama (ARV): Yo si quiero decirle a Jeico… ¡Claro que sí han sido 12 años! Yo llevo desde el 2010 editándola. ¿Y saben qué? Aún estoy con ella. No voy a decir por qué, pero ayer me llegó un disco duro. Hay un corte, que fue el que estrenaron en Vía Argentina en 2012, donde la abuela estaba viva. Terminaba en un bucle…

CC: … El día de la marmota…

ARV: … El día de la marmota, la estación de la marmota, el año de la marmota, Panamá de la marmota…

EST: … Hay cosas que yo encuentro geniales, que son cosas de Aldo, como colocar al final a Iguandili diciendo que siguen singando a Panamá y por eso el país tiene el lema de “Pro mundi y beneficio”.

LLT: Colocando “La estación seca” cronológicamente en el calendario del cine panameño, descubrimos que es previa a la Ley del Cine. Por eso quiero que me cuenten cómo fue hacer cine en ese entonces y me cuenten anécdotas del rodaje.

Más de 60 personas asistieron al evento - Crédito: José Cho.

EST: Hubo hasta puños.

CC: A través del Centro de Imagen y Sonido (CIMAS), se solicitaron donaciones y en efectivo habremos recibido unos $5000. Todo lo demás fueron donaciones en especies. El Pomodoro nos dio la comida. La película fue rodada por etapas, una parte en el 2006 y otra en el 2007. Rodábamos tres semanas, parábamos dos semanas. Rodábamos luego cuatro días, parábamos un mes… Y así nos fuimos. El parón más largo fueron seis meses, porque Wladimir se fue a estudiar agronomia a Costa Rica.

JCF: Es que nadie nos daba trabajo. Podíamos hacerlo…

CC: Bueno, sí, como eramos desempleados, podíamos ir así. Y así mismo, fue cambiando la gente que nos colaboró. Había dos o tres personas que nos ayudaron en griperia. La semana siguiente eran otros dos. E íbamos rotando, rotando y rotando.

También lo pudimos hacer porque Jeico adquirió una cámara, que en ese momento era muy popular, la Panasonic P2. Lastimosamente, no teníamos adaptador. Por eso no pudimos utilizar ópticas y la grabamos con el lente de la cámara y eso forma parte de la estética de la película…

ARV: … ¡Ven acá! Yo no estuve en la producción, pero como montajista yo veo las anécdotas en las tomas. Lo que yo veo es un futuro cinematógrafo que estará en una plataforma internacional (se refiere a Netflix), pero cuando estaba empezando con la P2, aún no conocía la P2 y grabó en 1080 interlazado un porcentaje de la película…

JCF: … ¡Permiso! Así grababa la cámara…

ARV: … Y el otro porcentaje de la película en 720 progresivo…

JCF: … ¡Permiso de nuevo! Eso fue una actualización….

ARV: … ¿Eso fue una actualización? Está bien. Pero fue así. Por eso la película tiene unos momentos que se ve progresivo y luego se ve algo raro en el frame rate. La otra cosa es que cuando se transcodeo, no sé a dónde fueron a parar los originales y el material que habia tenia un marca de agua en la esquina superior de Adobe y se tuvo que cropear todas las tomas.

CC: Pasó a ser una película de puros primeros planos.

LLT: Después de ver la película y compartir con ustedes, siempre he pensado que “La estación seca” amerita una continuación. ¿Qué opinan de eso?

El director Martín Proaño Mattiolo - Crédito: José Cho.

ARV: ¡¿Cuándo se acabó!? ¡Ni “Boyhood”, ni “Boyhood”…

WU: Definitivamente, dan ganas de saber qué siguió después.

EST: Desde el punto de vista de guión, “La estación seca” tiene un estructura que se parece a los relatos que le cuentas a los niños cuando se van a dormir. Empiezas a leerle: “Había una vez una princesa que vino a América… ¡Oye, apaga ese televisor” y la mamá vuelve a empezar: “… Una princesa que vino a América…” y el niño le pregunta: “¿Qué es América, mamá?”. La mamá le contesta: “América es…”… Esa es la estructura de contar algo, pero meter elementos que interrumpan el flujo narrativo. Esa es una línea con la que me identifico mucho, pero yo no sabría si me metería en ella de nuevo.

JCF: Aunque sí sería bonito saber qué pasó con ese pelao que se fue a estudiar agronomía y el otro que estudió cine en Cuba, yo no creo que amerite una segunda parte, porque ustedes sienten que es autobiográfica, pero es al final una ficción que tiene mucho de nosotros.

ARV: Se puede hacer una segunda parte, porque los conflictos no se han resuelto, por lo menos no en el país, así que el motivo de existencia de la película sigue vigente 12 años después… Chicho, estos son tus 12 años de esclavitud. Eres el McQueen de Panamá.

LLT: Algo que me pregunto es cómo sería el cine panameño si su etapa comercial no se hubiera inaugurado con “Chance” en el 2010″, sino con “La estación seca” antes.

ARV: Antes de yo estudiar cine en el 2007, me acuerdo que vi en La Prensa un comunicado que hablaba de esta película y en ese entonces yo tenia esta mentalidad que tenemos que quitarnos los panameños del “Si no está conmigo, está en mi contra”, porque yo quería hacer la película primero. Pero ya entendí que todos estamos en el mismo barco.

Pero sí me sorprendió que había personas que estuvieran haciendo un largometraje y reconocía a Edgar y a Fariba. Nunca pensé que formaría parte de esta locura y mi prejuicio inicial… ¿Qué hubiese sido? Yo también pensé eso.

LLT: Me gustaría abrir ahora el espacio al público para que hagan preguntas o hagan sus comentarios…

La sonidista Gina Villafañe - Crédito: José Cho.

Gina Villafañe (Graduada de Sonido en la EICTV, ejerció de sonidista durante varios días de rodaje de la película): Yo estuve en el primer día de rodaje y había visto el corte de Tomás. Pero hoy al ver la película he sentido mucha nostalgia, porque han pasado muchísimas cosas en nuestras vidas, en Panamá y en el cine y en el cine panameño. Pero eso no importa, porque “La estación seca” la hicimos más con pasión que con técnica. Se siente la angustia que teníamos en esa época. Yo siento que sí debería hacerse una segunda parte, porque yo sigo con esas angustias y otras nuevas.

Martín Proaño Mattioli (Miembro del colectivo Cine Animal): Se siente que la película está basada más en la emoción y cómo se sentían en ese momento y no tanto en contar una historia. Por eso quería saber si esto surgió desde el guión o lo fueron trabajando en el rodaje y el proceso de edición que comentan.

EST: La estructura del guión, lo que la envolvía, era que el personaje de Fede quería hacer una película y el final cuando Niko se sube al bus y se escucha “¡Corte! La tenemos”.

CC: No se grabó el personaje de Fede filmando a los demás. A partir que no se hizo eso, nos pareció interesante que como todos los personajes tienen una confesión a cámara, el único que no lo hace es Fede. Su confesión son las grabaciones de sus amigos. Así que lo resolvimos al principio diciendo: “Iguandili, Toma 1″ y al final: ¡Corte! La tenemos”.

Mujer en la Audiencia: ¿Por qué el personaje de la abuela está grabada a color?

CC: Cuando decidí llevar la película a blanco y negro, yo sentía que la razón por la que la abuela no quería hablar ni pagar la luz, era porque ella estaba en otro nivel. Ella trascendió este espacio físico y era la única iluminada entre este montón de loosers. Por eso ella tiene color y nosotros estamos en blanco y negro, porque estamos secos.

La actriz Ash Olivera - Crédito: José Cho.

José Alonso (Cinematográfo del documental “Panamá Radio): Jeico, obviando los avances tecnológicos, qué enseñanza te dejó filmar “La estación seca” comparada con tus siguientes proyectos, como “Kimura”.

JCF: Primera vez que veo la película en muchos años. Veía a un pelao, llámese Jeico, que estaba detrás de la cámara, nuevo, que se atrevía a hacer cosas y se sentia mas libre. Hoy en dia por querer hacer las cosas mas correctas, de la mejor manera, lo más bonito, perdemos esa naturalidad. Me gusto encontrarme conmigo mismo de alguna manera y lo que podría atreverme a hacer.

Comparado con “Kimura” era diferente, porque como hablamos en un inicio eramos muchachos, no teníamos responsabilidades, Edgar era nuestro papamamá y de alguna manera no tener estas responsabilidades nos permitía entregar las entrañas. Se me hace difícil responderte porque siento que me he reencontrado con un Jeico que no recordaba y eso me pone muy feliz.

Ash Olivera (actriz de “Sin pepitas en la lengua”): Cuando yo llegué a Panamá hace 12 años, paseando por Via Argentina, vi un cartelito que decía buscaban actrices en la Agencia Tania Hyman’s e hice el casting con estos muchachos. Desde entonces, cada vez que me encontraba con Chicho le preguntaba: “¿Y la película?”.

Les quería preguntar: en el proceso creativo, siempre hay un crecimiento personal y hay una diferencia entre lo que pensaron que iba a ser la película al principio y lo que fue el final. ¿Se arrepienten de  algo?

CC: A nivel de la historia, no creo que me arrepienta de algo. Todo director, cuando ve el material, uno sufre las decisiones de encuadre, puesta en escena, etc… Pero eso pasa el resto de la vida con cada cosa que haces. Lo único que me arrepiento es de no haberla concluido antes por una cuestión de huevos. Igual el destino pone las cosas en su lugar.

EST: Yo no me arrepiento de nada, ni siquiera de haber dirigido a Miguel Moreno en el “Ñaque”, que fue mi mayor fracaso teatral.

El cinematógrafo José Alonso - Crédito: José Cho.