Con este conversatorio, que se realizó de manera remota desde Argentina, España y Suiza, se dio por inaugurado la primera edición digital del IFF Panamá 2020

Escrito por:
Luis Lorenzo Trujillo
(@LuisAndreLT)

En la primera mesa de diálogo del IFF Panamá – Festival Internacional de Cine de Panamá 2020, en la que estuvieron invitados los intérpretes Geraldine Chaplin, Luis Tosar y Ricardo Darín, se habló poco de cine y mucho más de la vida durante el confinamiento provocado por la pandemia del coronavirus.

“Me cuesta planificar el futuro”, dijo el argentino en algún momento de la charla. “Tengo motivos para mirar adelante, pero no hay nada que me importe más en este momento que lo que me pasa aquí y ahora. Añoro el cine y el teatro, pero no sé cuándo voy a volver a hacer ambos. Lo importante es estar optimistas y fuertes”.

Por su parte, Geraldine Chaplin aseguró detestar esta pantalla, refiriendose a la computadora que tenía al frente al momento de hacer la videocharla. “He descubierto que soy una persona muy física, entonces cuando vea a mis hijos que están en Estados Unidos, quiero darles un beso pero no puedo. Es una cosa horrible”.

Luis Tosar aseguró pasar por muchos estados emocionales durante su aislamiento pero, por contradictorio que suene, dice estar muy feliz. Una felicidad alcanzada al retomar viejas aficciones como el bricolaje, la barbacoa y concentrarse más tiempo en la crianza de sus hijos.

Así fue la primera entrega de la mesa de diálogos del festival, moderada por Diana Sánchez, asesora del IFF Panamá:

Diana Sánchez (DS): ¿Nos podrían contar dónde están pasando el confinamiento?

Geraldine Chaplin (GC): Yo estoy saludando en confinamiento desde Suiza. Como soy una vieja, estoy encerrada.

Ricardo Darín (RD): Yo estoy en Buenos Aires, cumpliendo confinamiento también por que estoy en la línea de riesgo, como mi amigo Luis Tosar.

Luis Tosar (LT): Yo soy hipertenso, así que ya estoy jodido.

RD: Yo también estoy jodido. Pero me gustaría que todos salgamos de esta situación de la mejor manera y que las cosas vuelvan a su lugar, por que está todo desmadrado.

LT: Yo estoy en Madrid, pero me gustaría estar en Panamá con ustedes. Fui una vez y fue inolvidable. Compartí la experiencia con Darín cuando presentamos “Un revolver en casa mano”. Inclusive, hice un viaje en avioneta piloteado por él. Eso tampoco se olvida fácilmente.

DS: Este es momento para reflexionar y, dentro de estas circunstancias, leí una carta redactada por Juliete Binoche y que Ricardo firmó pidiendo que no regresemos a la normalidad, haciendo énfasis en el medioambiente. ¿Nos podrías contar de esta iniciativa, Ricardo?

RD: Está relacionado con algo parajodal que nos permite este confinamiento social: comprobar día a día, más allá de lo que significa esta pandemia y las pérdidas humanas frente a una ataque invisible, nuestra imposibilidad de estar intoxicando nuestro planeta por estar encerrados. La tierra está dando señales muy solidas de hasta que punto nuestra injerencia en el mediambiente le está haciendo daño a nosotros y a la naturaleza en general. A partir de esta confinamiento mundial, muchas especies han empezado a recuperar lo que se supone es su estado natural. Si nosotros elevamos la vista hoy, estamos observando que los cielos están más limpios y los ríos están más limpios. Necesitamos un mirada nueva, una mirada renovadora, de nuestra acciones en el planeta. Tenemos que apuntar a ser cada vez más conscientes. En estos días, nuestra orden de prioridad y habitos de consumo se vieron alterados y volvieron a lo esencial.

GC: Yo me vengo dando tiempo de esta situación desde hace tiempo. No es nada nuevo, ¿pero qué podemos hacer? Yo odio viajar, pero no sé lo que me pasa. Añoro algo que no sé explicar.

LT: Yo he pasado por muchos estados. Uno quiere estar conectado a la realidad lo más posible, pero esa realidad es ficticia. Es difícil hacerse un esquema global de lo que está pasando en el mundo con el covid-19. Yo estoy de acuerdo con Ricardo y esa carta que se publicó. Es raro, por que en algún momento tenían que darnos una dimesión de lo que estamos haciendo con el planeta y, lamentablemente, ha sido de una manera violeta. Es lo que dice Geraldine, esto lo sabemos hace mucho. La forma de vida de los países desarrollados aplastan a la de los países en desarrollo. Va a ser difícil cambiar, por que pasa por muchas otras cosas, como que los poderes económicas pasen a la acción. Tal vez los artistas debemos involucrarnos y dar el mensaje de la mejor manera posible, pero no somos nosotros los responsables.

RD: Estoy totalmente de acuerdo con lo que dice Luis, nosotros podemos y debemos colaborar. Geraldine dijo que esta obsesionada con las noticias. Me gustará hacer una diferencia de lo que es la realidad y de lo que son las noticias. La realidad es una, que es donde uno está ubicado. Pero esta pandemia nos ha desenmascarado otra gran pandemia que vivimos desde hace mucho tiempo, que es la desigualdad de oportunidades. Esto ha puesto en la línea de riesgo no solo a los mayores, sino a los que están debajo de la línea de pobreza. Ellos son los que de verdad están en la primera línea de riesgo.

GC: Además dicen que esta enfermedad no es discriminatoria. Sí lo es, por que a los pobres los ataca más, ya que no tienen con qué sobrevivir. Nosotros somos grandes privilegiados.

RC: Geraldine, te noto pesimista. Es importa saber que nuestro estado de ánimo está relacionado con nuestros sistema inmunologico. Alejate un poco de las noticias.

GC: A mi marido le ha dado por la limpieza. Yo vivo la televisión y él por limpiar, a lo cubano, tirando agua. La casa nunca ha estado más limpia. Muy bien. Su madre es mapuche, pero debe tener interiormente cinco generaciones de alemanas por la forma que limpia. Yo feliz, por que me puedo envenenar con las noticias.

DS: ¿Qué habilidades nuevas han desarrollado durante este confinamiento? Yo tengo jardín, por ejemplos.

RD: Yo estoy fumigando todo el día, por que por que en Argentina el dengue es aún más peligroso que el covid-19. Me he convertido en el ángel exterminador de los mosquitos.

LT: Nuevas no, pero estoy recuperando mis viejas aficciones. Bricolaje, barbacoa… Estoy loco de placer, por que estoy haciendo cosas que tenía tiempo que no hacía. Estoy muy feliz.

DS: Geraldine, Luis, Ricardo, los tres son actores. ¿Qué están haciendo para nutrir esta parte?

LT: Alvaro Longoria, director de “Santuario”, nos invitó a mi esposa a grabar en casa después de que terminara su compromiso con la serie “Diarios de cuarentena”. No puedo decir mucha cosas, pero estamos grabando nosotros mismos y con una dirección a distancia a través de Skype con director y director de fotografía. Ha sido algo muy peculiar. Nos pareció muy excitante de entrada, pero es cierto que fue una locura, por que tuvimos que hacer todo y, además actuar.

GC: Detesto esta máquina, por que he descubierto que soy una persona muy física, entonces cuando veo a mis hijos en esta pantalla, quiero darles un beso y no puedo.

RD: Eso que está diciendo Geraldin demuestra que cuando nos liberen de este confinamiento y nos encontremos nos vamos a morder por la desesperación que tenemos por contacto.

DS: Esto que dice Geraldine de la pantalla es verdad, pero muchos interactuan con ustedes a través de ella al ser actores. ¿Han reflexionado de esta relación?

GC: Yo me estoy apreniendo el “Rey Lear”, que nunca había leído. Lo he leído ahora y es cojonudo. Yo no entiendo nada del inglés del siglo XVI y hace tres años que lo estoy aprendiendo. Ya casi, casi, lo entiendo. Es buenísimo, es una buena obra.

RD: Ahora que Luis decía de la serie que están haciendo y pensaba hasta que punto uno empieza a revalorizar el trabajo de los demás, no por que antes no lo hiciera, pero hay una resignificación de eso. Yo creo que en el fondo esta situación de confinamiento nos está fraternizando con los demás. Hoy los enfermeros, los médicos, los que nos traen las compras, los voluntarios para asistir a los mayores… Hay algo positivo e todo esto. Evidentemente, la especie humana cuando se ve amenazada, empiezan como las hormigas a pensar más en la comunidad que en el individuo. Ese es uno de los mensajes que nos deja la pandemia: ¿Cómo podemos cambiar nuestra mirada?

DS: Yo no puedo más con este confinamiento. ¿Cómo creen ustedes que va a ser la nueva normalidad? Yo antes sabía cómo será la semana siguiente, pero ahora no sé ni si quiera cómo va a ser mañana.

RD: Hay otro tema que me parece interesante también que es la percepción del tiempo. Esta situación nos obliga a pensar en el aquí y ahora. No sé si les pasa que hay cosas que dije y no sé cuándo lo hice.

LT: A mi me pasa es que pasan los días y no lo siento hasta que alguien me lo dice.

DS: Es un poco como pasa el tiempo en un avión, pero peor.

LT: En nuestro mundo en concreto, la incertidumbre nos está atacando de manera aguda. ¿Cuándo el cine, el teatro y la música se va a desarrollar de manera plena? Nosotros pertenecemos a un sector que no sabemos cómo va a ser en el futuro.

GC: Yo pienso muchas veces que la última película que he hecho es la ultima.

LT: ¡No digas eso!

GC: Eh… ¡Pueder ser! Aunque ahorita estoy trabajando en una comedia musical sobre la eutanasia… ¡Qué alegría me da!

DS: Al principio de esta cuarentena pensé que lo primero que iba a hacer cuando se levantara era ir al cine. Pero mientras más tiempo pasamos en confinamiento, más pudor me da. ¿Cómo se sienten ustedes?

RD: Yo soy bastante ermitaño en ese sentido. Si por mi fuera, viviría todo el tiempo en mi casa. Cuando uno está afuera, tiene la emergencia de querer volver a la cueva rápido. Se siente la hostilidad del medio. Eso es peligroso. Tenemos que desandar ese camino poco a poco.

GC: Y la gente huye y se aparta para no respirar encima, como si fueramos todos leprosos. ¡Qué difícil!

RD: ¡Pero vamos a salir!

Q&A

DS: Abrimos el Q&A y aquí nos hacen la siguiente pregunta: ¿Qué creen que pasará con las grandes salas de cine después de la pandemia?

LT: Las grandes tienen más posibilidades de funcionar a la hora de retomar y de ofrecer de manera segura el espectáculo de cine. Las más pequeñas los van a tener más difícil. Es lo mismo que el teatro, por un 30% de aforo es muy difícil que salgan las cuentas. Quizás no valen la pena movilizar la gente para eso.

RD: Diana, hablabas de las grandes de cine, pero si somos honestos, quedan pocas, por que los grandes poderes han convertido las grandes salas en 10 salas chicas. La gran expectativa es que tomemos esta pastilla o vacuna y salgamos a la calle.

GC: El público… Qué va a pasar con esta experiencia de compartir. ¡La risa!

LT: Yo tengo fe que las cosas serán minimamente normales. Dicen que esta es la primera de muchas pandemias, pero yo no soy nada apocaliptico. Vamos a encontrar la manera que esto funcione.

DS: Ricardo, ¿has pensado cuándo volverás a hacer teatro?

RD: Me cuesta planificar. Tengo motivos para mirar adelante, por que con mi hijo el Chino Darín compramos los derechos de una novela que queremos adaptar al cine, pero no hay nada que me importa más ahora que el día a día. Es como el día de la marmota. Añoro volver al teatro, pero no sé cuándo va a ocurrir. Lo importante es estar optimistas y fuerte.

LT: A mi también me cuesta enfocarme en el futuro y me cuesta contestar esta pregunta. Todo pasa por los protocoles sanitarios. El cine y el deporte son actividades de contacto. ¿Se pueden hacer cosas a distancia? Probablemente sí, pero cuánto tiempo podemos seguir así.

RD: Tenemos que pasar a una siguiente fase, ahora que tanto se hablan de ellas. Tenemos que pasar a la fase 10 rapidamente para abrir la ventana y empezar a comunicarnos, por que todo es una utopia.

SOBRE LOS FESTIVALES DE CINE

GC: Ojala existan otra vez, por que es donde pasan el cine que uno quiere ver.

RD: El último festival en el que estuvo fue en La Habana, donde presentamos “La odisea de los Giles” con mi hijo. Ahí tuvimos la oportunidad una vez más de ver como el pueblo cubano está ávido por el cine. Pienso todo el tiempo cómo será el reencuentro.

DS: Ya quiero que sea el día que nos podamos reencontrar en los festivales de cine, pero si hay algo que nos tenemos que replantear es si hace falta tanto glamour en ellos.

RD: Yo estoy desnudo de acá para abajo.

LT: Lo sabía.

DS: ¿Y peluquería?

LT: Yo no tengo pelo, así que no tengo problemas.

DS: Me encanta, es más auntético.

AUGE DE LAS PELÍCULAS CON HISTORIAS DE LA PANDEMICA Y EL RETO DE ACTUAR CON MASCARILLAS

RD: Es imposible. No creo que haya mucho de esas historias. Si creo que van a verses historias de confinamiento. Puedo escuchar el ruido de las cabezas de los autores trabajando. Sin lugar a duda, las mascarillas son un reto para la interpretación.

LT: Lo que va a ser raro es rodar con todo el mundo protegido menos los actores.

GC: ¡Qué raro!

RD: Espero que no sea un escena de sexo lo que te toque en ese día de rodaje.

DS: Ha sido súper lindo verlos. Nos hemos visto en Panamá y ahora nos hemos reencontrado de manera virtual. ¿Pueden, antes de que terminemos este conversatorio, decir adiós y una reflexión para el público que nos está acompañando?

GC: Gracias por estar en este festival virtual, a Pituka, Diana y a mis dos futuros compañeros de rodaje. ¡Hasta la próxima, Panamá!

RD: Yo quiero agradecer a la gente maravillosa de Panamá. Tengo esperanza de que algún día no muy lejano podamos reencontrarnos en Panamá y reirnos de esta situación. ¡Los abrazo con el corazón y les deseo lo mejor!

LT: Pues nada, lo mismo. Un abrazo a la gente del festival. Se que fue un palo duro suspenderlo, pero el mundo está en suspenso. Los animo mucho a los organizadores del festival. En cualquier cosa a la gente que nos están viendo, saludos. Es una forma muy curiosa de inaugurar un festival, pero ya tendremos la oportunidad de vernos luego. ¡Saludos y suerte!