LO MEJOR: La manera que humaniza al sicario desde una mirada horizontal.

LO PEOR: por muy noble que sean las intenciones de la película, la realidad la desborda.

Luis Lorenzo
(@LuisAndreLT)

En el plano más impactante de “Matar a Jesús”, película colombiana de Laura Mora Ortega que ganara el Premio de la Juventud del Festival de San Sebastían, Paula se encuentra rodeada por los brazos de Jesús, el sicario que mató a su padre, enseñandole a disparar.

Este mismo contacto es replicado de una manera más íntima más adelante cuando Jesús le limpia el rostro ensangrentado a Paula después de que le robaran y le revantaran el rostro buscando vender su equipo fotográfico para comprar un armar con el que acabar la vida del perpetuador.

Dice Mora Ortega, que deja parte de su vida en este filme al perder su padre de la misma manera que su protagonista, que su película se terminó de materializar cuando muchos años después tiene un sueño donde se encuentra hablando en un mirador de Medellín con una joven y que antes que despertara este le dice: “Por cierto, mi nombre es Jesús y yo maté a tu padre”.

El gran mérito de “Matar a Jesus” es su empeño de de humanizar la figura del sicario y mostrarnos su entorno desde una mirada horizontal. De darnos a entender que ellos son también víctimas de un mal invisible e onnipotente que se resguarda desde el poder y un sistema corrupto.

Pero en vez de emprender la venganza y ejecutar el título del filme, la directora y también guionista prefiere comprender al victimario. Sin duda, el gran mérito de esta película colombiana es su empeño de humanizar la figura del sicario y mostrarnos su entorno desde una mirada horizontal. De darnos a entender que ellos son también víctimas de un mal invisible e onnipotente que se resguarda desde el poder y un sistema corrupto.

De ahí ese hermoso y liberador plano final, en la que Natasha sube al mirador que soñó Mora Ortega empuñado un arma, solo que en vez de disparar prefiere tirarla lejos en una manera de sentar tregua con esa violencia que ha derroido desde dentro a Colombia.