El crítico e investigador cinematográfico cubano presentó el libro “El cine según García Márquez” en el marco del Bannabá – Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos 2018 que se celebró en noviembre 

Escrito por:
Luis Lorenzo Trujillo
(@LuisAndreLT)

En el marco del Bannabá – Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos 2018, tuve la oportunidad de ser el moderador en el Cine Universitario de la Universidad de Panamá de la presentación del libro “El cine según García Márquez” de la mano del autor de esta obra, el crítico y periodista cubano Joel del Rio.

La publicación de este libro es muy interesante, no solo porque explora una faceta del Premio Nobel de Literatura colombiano desconocida o no del todo apreciada en su carrera: la de cineasta.

También porque se atreve a defender las películas inspiradas en la obra de García Márquez, inclusive sobre la opinión del mismo García Márquez, que llegó a dejar frases célebres como que <<hay muchas películas buenas hechas sobre malas novelas, pero nunca una buena película hecha sobre una buena novela>> o que <<el cine y yo somos como un matrimonio mal avenido>>.

“Yo no escribí este libro para demostrar a ultranza que sus películas son grandes películas”, explicó Joel en el encuentro. “No lo son. Pero lo que yo siempre he querido lograr como crítico e investigador cinematográfico es no evaluar las películas con esa dicotomía tan moderna del <<Sí>> y el <<No>>. Hay matices y eso es lo que quiero rendir en el libro”.

Pero más allá de sus inquietudes profesionales, las motivaciones detrás de este libro responde a razones personales. Gabriel García Márquez no solo es su escritor más amado, también a través de èl encontró la manera de saldar una deuda que tenia acumulada con la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV), institución donde impartió clases de Género Cinematográfico e Historia del Cine Latinoamericano.

“La presencia de García Márquez es muy fuerte en la EICTV, así que parte del deslumbramiento que me inspira la Escuela, es el deslumbramiento que me genera la figura de García Márquez, que es uno de sus fundadores”, detalló.

El encuentro se realizó en el Cine Universitario de la Universidad de Panamá.

LAS TRES ETAPAS DEL CINE GARCIAMARQUIANO

En su investigación, Joel agrupa el cine de García Márquez en tres grandes etapas: la etapa del Nuevo Cine Latinoamericano, que va desde la película “Tiempo de morir” en 1965 (dirigida por Arturo Ripstein, a partir del primer guión escrito por Gabriel García Márquez en exclusiva para el cine), hasta “María de mi corazón” de 1980 (dirigido por Jaime Humberto Hermosillo e inspirado en el relato “Yo solo vine a hablar por teléfono” recopilado en el libro “Doce cuentos peregrinos”, que fue premiado en el Festival de Cartagena y Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano en La Habana).

La siguiente etapa es la de las coproducciones internacionales, que abarca desde “La viuda de Montiel” en 1980 hasta “El coronel no tiene quien le escriba” en 1999 y que dio pie a un macroproyecto de seis películas, todas escritas por él y dirigidas por seis directores de seis nacionalidades diferentes, lo cual no tiene antecedente alguno en la historia del cine.

La última etapa a Joel le gusta llamarla la “Romántico-Nostálgica” y que tiene su espejo en la adaptación de “El amor en los tiempos de cólera” en 2007 y que concluye cuatro años después con la adaptación de “Memorias de mi putas tristes” en el 2011 por parte de Henning Carlsen.

“Estas tres etapas me permiten contar la relación de García Márquez con el cine, sus inicios como crítico cinematográfico, cómo trató de convertirse en cineasta y cómo la frustracción de no lograrlo lo llevó a la escritura de <<Cien años de soledad>>, la fundación de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano y la EICTV”.

La presentación del libro estuvo moderada por Luis Lorenzo Trujillo.

LAS FRUSTRACCIONES CINÉFILAS DE UN NOBEL DE LITERATURA

Ahondando más en las frustraciones que el cine le generó a García Márquez, Joel del Rio explicó que el colombiano quería que sus guiones fueran rodados por Akira Kurosawa y Orson Welles, al entender que las películas son de los directores y no tanto de los guionistas.

“El se decepcionó del cine porque no estaba conforme con el trabajo que hicieron los directores que adaptaron su obra, aunque estos fueron los mejores de la época como Roberto Gavaldón, Arturo Ripstein, Luis Alcoriza, Felipe Cazals y Jaime Humberto Hermosillo, además de encontrarse películas valiosas y en plena sintonía con lo que se hacia en esa época. Así que cansado del cine, García Márquez decidió escribir <<Cien años de soledad>>. ¡El resto es historia!”, ilustró el investigador.

En cierta manera, explicó, mucho de los motivos de “Cien años de soledad” están contenidas en estas películas. Por esta razón, al investigador cubano le causa gracia cuando escucha a personas decir que hay que adaptarla “Cien años de soledad” al cine, cuando a su criterio ya se ha hecho, no una sino varias veces.

Figuras del cine panameño asistieron a la presentación del "Cine según García Márquez".

EL CINE LATINOAMERICANO NO PUEDE VIVIR SIN GARCÍA MÁRQUEZ

El conocimiento tan íntimo de la obra de García Márquez, tanto su vertiente literaria como la menos explorada del cine, llevó a Joel a argumentar que el cine Latinoamericano no puede vivir sin el influjo del escritor colombiano.

“Yo pienso que toda Latinoamérica está contenida en la imaginación, el desborde, la sexualidad, aspiraciones y lamentos como raza condenada que somos que demuestra la obra de García Márquez”.

En este sentido, Joel recordó un episodio acaecido hace unos años en una entrevista que le hicieron en la Fundación de Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), donde defendió que el veía la sombra del escritor colombiano en el cine del contemporáneo, como en las películas del mexicano Carlos Reygadas.

“Esta periodista asociaba el cine de Reydagas a un cierto ritmo y cadencia, por eso no le parecía admisible mi declaración. Pero la mirada tanto del director mexicano como del escritor colombiano está colocaba sobre las mismas asuntos: nuestro salvajismo, nuestra forma de relacionarnos con los demás y la violencia que encontramos en nuestros países”.

En ese sentido, a Joel no le preocupa el supuesto vacío que ha generado la muerte de García Márquez, al considerarlo más mediático que real. Lo que si le preocupa en que los valores que preconizaba Gabo no le digan nada a las nuevas audiencias y sus sensibilidades modernas y posmodernas.

“Tal vez estemos más en el reino de Paulo Coelho que García Márquez. Pero en el momento que Gabriel García Márquez no nos diga nada, será que hemos dejado de ser por completo lo que antes éramos como Latinoaméricanos, y a mi me gusta lo que cuenta este escritor de nosotros”.

Joel del Rio ejerció de jurado internacional del BannabáFest 2018.