Que los que esperan no cuenten las horas,
que los que matan se mueran de miedo”
Joaquín Sabina.

Escrito por:
Charo García Diego
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El cine Centroamericano se viste de largo con una película guatemalteca dirigida por Jayro Bustamante que torna al pasado para mejorar el presente. Ecos de redención, fantasmas de los indefensos, llagas de un pueblo que invoca la lepra de su pasado en una búsqueda infatigable de justicia.

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Cuando José Efraín Ríos Montt paseaba su espíritu narcisista, autoritario y díscolo por los medios de comunicación en el último cuarto del pasado siglo XX, vomitando palabras como estas a los periodistas: “Entonces lo que voy a hacer es dejar a mis soldados allí y les voy a decir aquí hay guatemaltecos y el que no se ajuste a las leyes guatemaltecas, el que no se rinda, lo voy a fusilar” (“Yo controlo el ejército” 1982-1983), no calibró el alcance de los daños a los que doblegó al pueblo chapín, quien con el paso de los tiempos le sometería a un juicio condenatorio, donde “las abuelas” serían sus implacables perseguidoras.

Hace unos días, Marcela Zamora Chamorro, cineasta salvadoreña, me contaba como un personaje de su documental “El cuarto de los huesos” (2015), una abuela, le confesaba: “Nosotras somos las eternas madres, las que nunca dejamos de criar: criamos a nuestros hijos, a los hijos del vecino, a nuestros nietos y a nuestros bisnietos también. No tenemos derecho al descanso”.

Es la estela de las mismas la que late en “La llorona” (2019), en forma de los sectores más deprimidos y más degradados. Parafraseando a Bertol Brecht: “…hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles”. Y en paralaje, el dictador emulado y la familia, víctimas de los actos impunes de su pasado, atrofiados por una conciencia intangible y sutil, sufren el oficio de la carcoma.

“Nosotras somos las eternas madres, las que nunca dejamos de criar: criamos a nuestros hijos, a los hijos del vecino, a nuestros nietos y a nuestros bisnietos también. No tenemos derecho al descanso”.

“El cuarto de los huesos” de Marcela Zamora Chamorro (2015)

El director ya nos había puesto al corriente de las inmundicias que sufren las jóvenes indígenas en su película “Ixcanul” (2015), creando para María Mercedes Coroy el personaje de una joven campesina e indígena que, soñando con salir de su país hacia Norteamérica, cae víctima del engaño y queda embaraza por un falso novio, dando a luz en el hospital donde le arrebatan a su bebé.

Con “Temblores” (2019) será la homosexualidad de un padre de familia de clase acomodada y la intervención en su “curación” de la iglesia evangélica, poseedora de fuerte influencia en el mundo femenino, la protagonista de este apocalipsis conductual.


Con “La llorona” el director se posiciona ante las comunidades indígenas, en un ejercicio de adivinanza lleno de incógnitas y secretos por desvelar, en busca de una reivindicación del olvido que se presenta ante los culpables como destructor de sus vidas. Interpretaciones de importante empaque y presencia, donde de manera caprichosa destaco la de la esposa del general genocida, interpretada por Margarita Kenéfic, que pasa por un calvario muy particular y personal dando muestras no solo de su deterioro moral, sino también su disgregación física.

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Jayro Bustamante, Guatemala y, por extensión, Centroamérica, están recibiendo muchas alegrías a través de los premios: Premio Satélite de la International Press Academy a Mejor Película Internacional. Mejor Película Extranjera del año según The National Board of Review, que es el Consejo Nacional de Críticos de Cine de Estados Unidos. El Departamento de Cine del Museum of Modern Art ha seleccionado las películas más influyentes e innovadoras de este último año en “The contenders” y “La llorona”. Nominada al Premio Goya a la Mejor Película Iberoamericana. Primera película guatemalteca nominada al Globo de Oro a Mejor Película de Habla no Inglesa. Y, un sueño para el Cine Centroamericano, estar en la lista definitiva de los próximos Oscar 2021.


SOBRE LA AUTORA

Charo García Diego (Salamanca, 1961) es pedagoga, socióloga y psicóloga Social. Organizadora, coordinadora y difusora en los medios de comunicación de actividades culturales desde 1990 en España. Ya en sus inicios universitarios, estudia, investiga y escribe crítica de cine. Sus intereses giran en torno a la difusión de culturas transversales, multipluridisciplinares y versátiles que aporten enriquecimiento formativo a las nuevas generaciones. En la actualidad, coordina el libro “Cine Centroamericano y Caribeño Siglo XXI” de la editorial Extravertida, que verá la luz en septiembre 2021 junto a una Muestra de Cine Centroamericano y Caribeño Siglo XXI, que recorrerá varias ciudades españolas y foráneas. Colaboradora habitual en la revista digital LADOBERLIN.