Eso lo dice Aurora Sánchez, heredera de una estirpe de revolucionarios sufrió la desaparición de su hermano e hijo durante el copamiento militar en Argentina durante el gobierno de Raúl Alfonsín

Escrito por:
Luis Lorenzo Trujillo
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“Los que mueren por la vida están prohibido llamarlos muertos y a partir de este momento está prohibirlos llorarlos”, dice una mujer en el entierro de Roberto “El Che Gordo” Sánchez, después de que sus restos fueran reintegrados 23 años después de su desaparición.

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A esta proclama contesta Aurora, la hermana del fallecido, diciendo: “Y si los lloramos, los lloramos con alegría”. Llanto, algunas veces de alegría y otras de indisimulada tristeza, que la acompañarán durante la búsqueda de su hijo Iván aún desaparecido.

Iván fue retenido junto con su tío Roberto durante el copamiento al cuartel militar de La Tablada, ubicado en la provincia de Buenos Aires, por parte del comando guerrillero Movimiento Todos por la Patria el 23 y 24 de enero de 1989.

A partir de esta escena, vemos la historia de la familia Sánchez. Un linaje signado por la militancia de los hombres de la familia. El padre de Aurora luchó en la guerra civil española. Por su parte, su hermano y su hijo participaron activamente en la Revolución Sandinista en Nicaragua.

Aurora va a todos estos países, en busca no tanto de los restos de su hijo, sino los recuerdos que le quedan de él, sabedora de que más nunca lo va a ver. La película, que no cae en el pecado de la lágrima fácil, sí lo hace en idealizar en exceso la guerrilla.

Aunque es curioso, por que lo que es su pecado es también su virtud. Dentro del amplio catálogo de películas sobre los desaparecidos en Argentina, “Los índalos” se diferencia por su capacidad de ponernos en los zapatos de Roberto e Iván para entender su disposición por la lucha.

Crítica: “Pólvora en el corazón”, inocencia interrumpida

También por señalar de la importancia de la justicia cuando el Estado comete crímenes de lesa humanidad, como es el caso del ejercito argentino que condensó en las 24 horas que duró el episodio de La Tablada lo peor de su repertorio sanguinario.

Crítica: "Los Índalos", los lloramos con alegría
Lo mejor: como impone su austeridad emocional a pesar del material tan sensible que trata la película.
Lo peor: su idealización de la guerrilla, haciendo la vista gorda de los graves crímenes que también cometió este bando.
3.0Nota Final
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