La segunda jornada de Panalandia 2021 estuvo marcada por el cine documental con “Reminiscencias” y “Un cuento no tan cuento”, la tercera por el cine de terror con los cortos guatemalteco “En nombre de Dios” y “Todo mal”

Escrito por:
Luis Lorenzo Trujillo
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Si la primera jornada de Panalandia – Festival Internacional de Cine Pobre Panameño y Centroamericano 2021 estuvo marcado por los cortos pandémicos, la segunda jornada lo estuvo por la proyección del largometraje documental “Hasta que muera el sol” de Claudio Carbone. El primero de un total de tres largometrajes que se verán durante esta semana en SerTV – Canal 11.

Panalandia 2021: Cuando el cine pobre llegó a nuestros televisores (Día 1)

Aunque lo han hecho antes con proyecciones especiales, este año resulta evidente la apuesta de Fundación Mentepública de incluir largometrajes en su programación de películas. Esta apuesta le da realengo al evento, pero plantea de nuevo el debate que ha acompañado el festival durante toda su historia: ¿A qué se le considera cine pobre?

Cuando conviven largos y cortos en la programación del festival, la variable de la falta de recursos sale de la ecuación. Los largometrajes, aunque se hagan con las uñas, cuentan con más herramientas para completarse. Inclusive, en Costa Rica, Guatemala y Panamá ya se están produciendo cortos con valores de producción altos, y también tienen cabida en Panalandia. Por eso pregunto de qué hablamos cuando hablamos de cine pobre.

Sin duda, este debate es mucho más amplio que el breve planteamiento que hago de él en la líneas previas que acabaron de leer. Tampoco sé si a alguien más que a mí le interesa participar en ese debate, aunque a mi me parece pertinente. Después de todo, Panalandia tiene un fuerte discurso social, político y filosófico, y así ha acompañado el desarrollo de muchos cineastas locales.

EL CINE Y LO ETEREO


Dejando el debate a un lado, la segunda jornada de Panalandia 2021 contó con la transmisión de cinco cortometrajes. Los primeros dos fueron producidos en el programa educativo de Acampadoc – Festival Internacional de Cine Documental de Panamá. Se tratan de “Reminiscencia” de Jhon Ciavaldini y “Homenaje” de Alvin Cubilla.

Ambos están construido desde lo etéreo: el primero por la nostalgia a la patria perdida y el segundo por el luto de un ser querido. De ellos, el más logrado es “Reminiscencia”, ya que el director venezolano aprovecha las similitudes entre la Villa de los Santos en Panamá y la isla de Margarita en Venezuela, así como el inesperado encuentro con compatriotas en el istmo centroamericano, para explorar de manera hermosa y profundad el exilio.

El cine de animación dijo presente con “Un cuento no tan cuento” de Débora Arrocha y “Literalmente quemado” de Rolando A. Rosales. El corto de Arrocha, también producto del programa educativo de Acampadoc, sienta las bases de una idea muy interesante: recuperar los cuentos orales de Panamá a través de la animación. Solo que en este esfuerzo particular, la mezcla de lo autobiográfico con la ficción no cuajó por la falta de una estructura dramática más sólida.

La noche terminó con el corto de ficción “Misterios del Marketplace”, dirigido por Ángel Corro, que regresa a Panalandia luego de ganar la estatuilla panalandesa de Mejor Ficción en la edición del año pasado. Esta vez, Corro presentó un corto producido durante el confinamiento con una mezcla muy curiosa y entretenida de música, misterio y abducciones alienígenas.

EL TERROR SE APODERA DE PANALANDIA


El cine de terror marcó la tónica de la tercera jornada de Panalandia 2021. Además de “Estanislao” de Rodrigo Quintero Arauz y “La ilusión” de Amael Farouk que ya reseñamos en el Panama Horror Film Festival 2021, también vimos “Enfermizo” de Elvira Rodríguez, “Ente” de Darrin Jaramillo, “Caos” de Jaime Abrahams, “En nombre de Dios” de Wong Reyes y “Todo mal” Aarón Barillas.

Si ya resulta reprochable que un hombre haga cine regodeándose en la violencia de género, que una mujer lo haga resulta contraritorio. Esto es lo que sucede con Elvira Rodríguez y su corto “Enfermizo”, que en su intento de denunciar el hecho que son hombres cercanos a las víctimas los que ejercen violencia sobre ellas, revictimiza a su protagonista al exponerla de manera tan cruel.

“Caos” completa el discurso sobre la violencia en Colón que presentó Jaime Abrahams con sus dos películas en competencia. Si en “Desde casa” exploraba la idea del miedo a la muerte incluso cuando se procura el camino correcto, en el corto de ficción que se vio el miércoles explora el tema de la delincuencia y la violencia.

Considerando que Colón es la provincia con más asesinatos registrados este año, las preocupaciones del joven realizador por este tema son más que válidas. Pero en “Caos” no profundiza o plantea una mirada diferente sobre la problemática más allá de la idea de la violencia como un azar trágico del que todos terminamos lastimados.

Crítica: “Hasta que muera el sol”, en defensa de la tierra

“En nombre de Dios” y “Todo mal”, ambos de Guatemala, fueron los encargados de cerrar la noche. El primero camuflajea una trama de pedofilia en el seno de la Iglesia con brujos y moustros, no de la manera más fascinante tengo que decir. “Todo mal” encaja dentro de lo que yo llamo terror real, y pierde la oportunidad de reflexionar sobre los linchamientos públicos en detrimento del anhelo de dos personajes de escapar del mundo de la delincuencia.